Cómo la IA ayuda a los científicos a crear medicamentos de nueva generación
AstraZeneca
La IA acelera el desarrollo de medicamentos biológicos, reduciendo plazos de una década. AstraZeneca utiliza aprendizaje automático para seleccionar candidatos, automatizar experimentos y crear un "laboratorio del futuro". La empresa avanza hacia secuencias de proteínas generadas completamente por IA (diseño de novo) con predicción de seguridad mediante ensayos clínicos virtuales.
AstraZeneca está integrando activamente la inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de fármacos biológicos, siguiendo un ciclo de "construir-medir-aprender". Los modelos de IA predicen moléculas prometedoras, permitiendo que los científicos se centren en los candidatos más probables. Esto reduce el tiempo de iteración y posibilita trabajar en dianas consideradas anteriormente incurables. En el futuro, la IA ayudará a crear fármacos multiespecíficos que actúen sobre múltiples dianas simultáneamente. La compañía está construyendo un "laboratorio del futuro" en Kendall Square (Cambridge, Massachusetts), donde la IA y la robótica forman un sistema continuo de descubrimiento en bucle cerrado: la IA hace predicciones, los robots ejecutan experimentos y las herramientas generan datos que se retroalimentan inmediatamente a los modelos. AstraZeneca también está invirtiendo en tecnologías de cribado para adquirir conjuntos de datos adicionales y aspira al diseño de novo (generación completamente por IA de productos biológicos). Esto requiere datos estandarizados, puntos de referencia fiables y equipos que comprendan la intersección del aprendizaje automático y la biología. Se presta especial atención a la predicción de seguridad mediante ensayos clínicos virtuales: sistemas celulares avanzados y microórganos que generan señales sin los cuellos de botella de las pruebas tradicionales. Según Pooja Sapra, vicepresidenta senior y directora de Ingeniería de Biológicos de I+D en AstraZeneca, los sistemas automatizados de alto rendimiento podrán crear y evaluar miles de interacciones moleculares semanalmente. Los científicos siguen siendo el centro del proceso, garantizando el control, la explicabilidad y la ética de la IA.
Fuente: MIT Technology Review —
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