Bi.Zone: hasta el 72% de las organizaciones muestran signos de uso de agentes de IA en su infraestructura
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Según Bi.Zone SOC, hasta el 72% de las empresas rusas muestran signos de agentes de IA en su infraestructura. Los agentes más comunes son Cursor (24%), Codex (24%), Copilot (17%) y Claude Code (8%). Sin embargo, la prevalencia no refleja el uso real: según la actividad, Codex lidera (54%), seguido de Claude Code (13%), Cursor (12%), Zed (9%) y OpenCode (9%). Estos agentes plantean riesgos de seguridad, incluido el uso de IA en la sombra, que requieren un control adecuado.
Bi.Zone informó que hasta el 72% de las organizaciones muestran señales de uso de agentes de IA en su infraestructura, según la telemetría del SOC. Los agentes más prevalentes instalados son Cursor (24%), Codex (24%), Copilot (17%) y Claude Code (8%), pero la presencia no implica uso activo. Al medir la actividad real, los cinco principales agentes son Codex (54%), Claude Code (13%), Cursor (12%), Zed (9%) y OpenCode (9%). Esta discrepancia indica que la prevalencia de herramientas no siempre refleja la demanda real o el riesgo. Los agentes de IA pueden realizar acciones de forma autónoma, interactuar con servicios externos y acceder a recursos corporativos como repositorios de código fuente, plataformas en la nube, APIs internas y documentos. Si se ven comprometidos, los atacantes podrían explotar estas capacidades. En una investigación, el SOC de Bi.Zone encontró evidencia de un compromiso en una estación de trabajo donde un usuario utilizó un agente de IA para lanzar tareas en otros ordenadores; el agente instaló herramientas ofensivas y ejecutó comandos en nombre del usuario. Tales escenarios complican el trabajo de seguridad, ya que los analistas deben determinar qué acciones fueron iniciadas por el usuario frente a las autónomas del agente. Un riesgo aparte es la IA sombra: empleados que usan herramientas de IA, plugins o componentes de agentes sin la aprobación de TI y seguridad. A diferencia del software convencional, estas soluciones pueden tomar decisiones y acceder a datos corporativos, por lo que requieren una supervisión especial. Teymur Kheirkhabarov, director de producto en Bi.Zone, enfatizó que los agentes de IA forman una nueva clase de herramientas corporativas que necesitan un control sistemático debido al acceso a datos internos, repositorios y APIs; las configuraciones incorrectas o los privilegios excesivos podrían conducir a incidentes graves. Señaló la importancia de analizar indicadores técnicos para comprender el uso real, algo que las encuestas o inventarios de software no pueden proporcionar. Un análisis integral de telemetría permite inventariar los agentes de IA y sus componentes, pero la elección del enfoque de gestión—restricción o adopción controlada—sigue en manos de los directores de seguridad.
Fuente: CNews —
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